15/03/2013

Soy culpable.


Soy culpable.
Lo reconozco, soy culpable. Soy una persona poco solidaria, que se indigna cuando se presenta la situación actual desde el prisma de pobres ciudadanos arruinados por los malísimos bancos.
Soy culpable de decidir estudiar en la universidad, de ser un buen estudiante, y de creerme que con una carrera todo era más fácil.
Soy culpable de compaginar siempre trabajo y formación, primero sacrificando los fines de semana para arbitrar, y unos años más adelante repartiendo un  periódico gratuito, levantándome a la 6 de la mañana y yendo a la universidad por la tarde. Soy culpable de no querer cargar a mis padres con mis gastos.
Soy culpable, cuando vi que mi universidad no tenía una bolsa de prácticas en empresa, me moví por mi cuenta y conseguí prácticas remuneradas.
Soy culpable, porque cuando decidí que en la universidad no había futuro para mí, de buscar una empresa donde hacer el Proyecto Final de carrera.
Soy culpable, porque comencé con un sueldo por el que muchos no se levantaban de la cama,
Soy culpable, porque en la locura inmobiliaria que asoló este país, busqué lo que creí que podría pagar sin problemas, estando en la peor situación posible. No me endeudé en más de lo razonable, no pedí 30.000 € para un coche, no me fui de viaje a Japón.
Soy culpable porque nunca pensé en pedir a mis padres (ni hacer inventos raros de avales cruzados) que me avalaran. El dinero lo conseguí ahorrando mucho y privándome de mucho.
Soy culpable, porque fui el único que se leyó el contrato con la promotora, que incluía las condiciones de subrogación de la hipoteca. Soy culpable porque en lugar de esperar a que me llamara el banco “asignado” para esa hipoteca, yo ya había negociado con otras dos sucursales, obteniendo importantes mejoras. Soy culpable porque con 24 años me molesté en entender que eran las clausulas de techo y suelo.
Soy culpable, porque en lugar de fundirme el dinero en irme de viaje, o cambiarme de coche cada 5 años, o ir a esquiar (y comprarme equipos carísimos), decidí ahorrarlo y amortizar poco a poco en mi piso. Soy culpable de llevar más del 40% de lo pedido  pagado en 8 años.
Soy culpable porque decidí esperar a tener hijos a un momento adecuado, pensando en que si traes una vida nueva, al menos hay que darle una cierta seguridad.

¿Pero por qué digo que soy culpable? Pues porque si:
-          El que compró un piso en el que tenía que invertir el 75% de los ingresos mensuales.
-          El que afirmaba que “si no puedo pagar lo vendo y saco dinero”
-          El que firmó avales a familiares (y desconocidos) sin ton ni son
-          El que no se leyó las condiciones de la hipoteca
-          El que no se molestó en entender que si fallas con el banco respondes con tus bienes presentes y futuros.
-          El que no entendió que a 30 o 40 años pasan muchas cosas.
-          El que ganó un buen sueldo y fue incapaz de ahorrar.
-          El que a pesar de poder adelantar dinero en la hipoteca se fue de viaje.
-          El que sabiendo que no podía pagar se puso a tener más hijos.

Son inocentes, yo debo ser culpable. O gilipollas. Mejor gilipollas.
Gilipollas, porque esos inocentes hicieron subir los precios como la espuma, y a mí me tocó comerme el marrón de los precios burbujiles.
Gilipollas, porque gracias a esos inocentes, me tuve que ir a 50 km de mi  ciudad.
Gilipollas, porque mientras yo controlaba mis gastos para hacer frente a mis deudas, esos inocentes se iban a Kuala-Lumpur.
Gilipollas porque no me compré un BMW sino un Córdoba.
Gilipollas, porque si se aprueba la dación en pago, las hipotecas subirán. Me costará el doble si quiero cambiarme de casa porque tendré que pagar un seguro.
Gilipollas porque el crédito, incluso a los que hemos cumplido siempre, puntualmente,  se pondrá imposible.
Gilipollas porque yo sigo pagando mi piso, y esos inocentes después de no pagarlo, piden que les dejen vivir allí.

Estoy harto de oír que los bancos son malos. Lo son, sin duda alguna. Son un negocio, y lo son ahora y lo eran hace 7 años. Y tienen las leyes a su favor. Y las tenían hace 7 años. Y si hace 7 años se hubiera leído sus contratos y organizado todo este movimiento me hubiera parecido muy bien. Pero hace 7 años los inocentes eran ricos, porque la vivienda nunca bajaba. Los inocentes firmaban las cosas sin ton ni son, porque la economía iba para arriba.
Los bancos no se equivocaron dando esas hipotecas, y no lo hicieron porque respondes con todos tus bienes presentes o futuros. Las reglas eran así, y lo sabías cuando firmabas (o deberías haberlo sabido). Y si no lo sabías te mereces lo que te pase, por no gastarte 100 € en preguntar a un abogado cuando ibas a hacer una inversión de 300.000.
Y los gilipollas, que ahorramos, que invertimos en nuestro futuro, pensando en que esto no podía funcionar eternamente, somos ahora triplemente gilipollas.  Porque no sólo no vivimos a lo loco entonces, sino que ahora tenemos que pagar a los bancos, y a los pobrecitos inocentes que no tuvieron cabeza.

11/03/2013

Juan Carlos I: ¿Hasta cuándo? ¿Y por qué?


A raíz de los últimos escándalos que han sacudido a la casa real, hemos vuelto a oir la misma cantinela de siempre:
-Al rey Juan carlos hay que agradecerle lo que hizo el 23F
De tantas veces que la hemos oído, se ha convertido en un mantra para nuestra sociedad. Se puede cuestionar al monarca como persona, muy ligeramente, se puede hablar de sus asuntos de alcoba (con mucho cuidado), pero en cuanto la crítica sube un poco de nivel, se pone la línea roja, y se alude a la sacrosanta intervención del rey en el 23F, donde él magnánimamente se puso al frente de la democracia. Estaba yo pensando el otro día, hasta cuando le va a dar eso carta blanca, y acabé pensando en el porqué.

Valga decir que es un personaje que me interesa bastante, desde que tuve la ocasión de leer la hagiografía-felación que dio en escribir Vilallonga ("El Rey", así sin indicar cual). La leí, cuando era joven e impresionable, y me gustó el Borbón. Sin embargo, he ido leyendo más cosas, y hace que cada vez me guste menos. No sólo libros descargados de internet (hay uno llamada "Un rey golpe a golpe", muy interesante, que por algún motivo no ha llegado a los cauces de distribución normales) sino por ejemplo el libro de Cercas “anatomía de un golpe” que describe la posibilidad inquietante de que el rey estuviera enterado del golpe de estado, o al menos que tuviera idea de que algo iba  a pasar. Pero aunque eso no fuera cierto (es el argumento de Cercas, y me parece verosímil, por el momento que se vivía) vamos a imaginar un poco.

El rey no sabe nada del golpe, y le sorprende como a todos (?). Cumple con la obligación constitucional como jefe de estado y jefe de las fuerzas armadas de impedir el mismo. Fin.

¿Me puede alguien aclarar dónde está ese hecho que debemos agradecer tan efusivamente, que 30 años después le sigue protegiendo de todo lo que haga? Cumple con su obligación, igual que la cumplen ese día todos menos los golpistas. 

Si hay que agradecer a alguien una cosa, significa que podría haber hecho la contraria, que no la ha hecho porque ha querido y eso tiene mérito, lo que implica el agradecimiento (si alguien no sigue el razonamiento, que pare y lea algo de lógica básica, y luego vuelva). Es decir, estamos diciendo que el rey podría haber apoyado el golpe (recordemos, un golpe contra la legalidad, de la que emana su poder, o eso nos venden) y que no apoyarlo tiene mérito. O sea, que no delinquir tiene mérito, y por ello le debemos estar agradecidos.

La otra opción es que la constitución no sea el sitio de donde emana la autoridad del rey, pero recordemos que la constitución (que hay que reformar urgentemente, por cierto) se supone que recoge la soberanía del pueblo, que se da a sí mismo democráticamente unas leyes.  ¿La autoridad del rey viene de algún sitio que no es la constitución? Pues entonces esa autoridad no es democrática, cual sátrapa oriental. En ese caso, sí se debe agradecer que tuviera el detalle de ponerse del lado democrático, porque podría hacer lo que quisiera.

Evidentemente hay quien dirá que esa autoridad viene de ser nombrado heredero por Franco.   Es decir, viene de un origen dictatorial, no democrático. Por lo tanto no está legitimado democráticamente.
También alguno dirá que viene de la historia y el derecho divino. A esos ni caso. En cuanto puedan demostrar que existe el derecho divino , igual merecen un segundo de atención (y recordemos niños, que el que afirma algo es el que debe demostrar su existencia).

Hay quien dirá (que es lo que nos venden sus hagiógrafos-feladores) que su gran mérito es conseguir la evolución de un sistema dictatorial a uno democrático. No lo puedo discutir (creo que caben muchos matices, pero de eso igual hablo otro día). Pero en el momento en el que da ese paso, y la soberanía pasa a ser del pueblo, debe someterse a su voluntad. Y esa se plasma en la constitución.

Resumiendo:
-          La autoridad del rey emana de la constitución: cumple con su deber, nada a agradecer.
-          La autoridad del rey no emana de la constitución: puede hacer lo que le venga en gana, por lo tanto si que hay que agradecer que lo hiciera. Somos los súbditos de un sátrapa cualquiera.

Por mucho que nos quieran vender humo no hay más opciones, una cosa o la otra.

Entonces, ¿quién se beneficia con su figura? ¿A quién le interesa que siga estando y no pueda ser depuesto? ¿Es casualidad que gente de su círculo íntimo (De la Rosa, Conde, Prado y Colón de Carvajal) hayan acabado en la cárcel? ¿Tiene eso relación con que la fortuna privada del rey se haya incrementado de manera tan espectacular?

P.D. Por cierto, igual hubiera sido mejor que hubiera apoyado el golpe, ahora no lo tendríamos delante. Recordemos que a su cuñado (que por cierto, le ofreció ayuda esa noche) apoyar un golpe de estado le costó el trono.

16/11/2012

Ahorro energético en alumbrado público (2): Las lámparas


El elemento principal de un alumbrado es la lámpara. Obviamente si esta falla nos quedamos sin luz, si esta es poco eficiente nos quedamos sin luz. Hay otros factores como el equipo o el reflector, pero lo que nos interesa aquí es la luz.

Antes de empezar con las lámparas, quiero introducir un concepto que es clave en la eficiencia en el alumbrado: el cambio masivo de lámparas (masivo, para los amigos).

El Masivo

¿En que consiste?  Se trata de seleccionar todas las luces de una zona (generalmente por  cuadros eléctricos) y hacer el cambio de todos ellos, funcionen o no. Se aprovecha para limpiar los reflectores.

¿No es mejor esperar a que se gasten y cambiar las lámparas entonces? No. El coste del cambio de una lámpara no es sólo el de la lámpara en sí, sino el del equipo que tiene que cambiarla (generalmente dos operarios + un camión con cesta). Este coste puede ser incluso mayor que el de la lámpara. ¿Es mejor ir una vez y cambiar 50 lámparas o ir 50 veces y cambiar 1 lámpara?

¿No quedan entonces lámparas con muchas horas de luz por delante? No necesariamente. Cada fabricante te dice el número de horas de luz que te va a dar el 90% de sus lámparas (un periodo típico son 4 años) A partir de ahí, las lámparas van a ir cayendo más o menos rápidamente. Si se hace bien el cálculo del cambio masivo, se gana más en tiempo y dinero que lo que se pierde en horas de luz.

Obviamente habrá un 10% que fallará, pero esas se van reparando. Por lo que supondremos siempre que hablamos de cambiar lámparas que se hará de manera masiva.

Las lámparas

En primer lugar decir que las lámparas usadas en alumbrado público no son de incandescencia, son de descarga. Es decir, no calentamos un filamento y esperamos a que de luz (y de paso que pierda el 85% de energía en calor)

En las lámparas de descarga, la luz se consigue estableciendo una corriente eléctrica entre dos electrodos situados en un tubo lleno con un gas o vapor ionizado. En el interior del tubo, se producen descargas eléctricas como consecuencia de la diferencia de potencial entre los electrodos. Estas descargas provocan un flujo de electrones que atraviesa el gas.

A partir de aquí los que conocéis algo de física os sonará el tema, los que no saltad de párrafo. Esta corriente eléctrica excita los electrones del gas, y cuando estos vuelven a su posición emiten un fotón. Este fotón corresponde a una longitud de onda de luz. Dependiendo del gas que haya dentro puede ser una longitud de onda o ser varias. Esto nos dará una mejor iluminación.

Las principales son:
-          VM (vapor de mercurio): como su nombre indica llevan vapor de mercurio en su interior. No tienen un gran rango cromático, pero dan una luz blanca muy apreciada. Además, para una potencia dada dan menos luz que su equivalente en sodio. Contienen mercurio, que es tóxico, y está prohibida su nueva instalación, aunque aún se venden para reponer.
-          VSAP (Vapor de sodio de alta presión): también existen las de baja presión, pero son cromáticamente peores. El VSAP da una tonalidad cromática muy pobre, pero tiene una buena relación potencia-iluminación. Se pueden encontrar en el mercado algunas que llevan un poco de mercurio para mejorar esto, pero deben tender a la desaparición. Son relativamente económicas, y para una misma potencia, dan más luz que el VM. Son las más utilizadas. Y como resulta que los leds cada vez son más baratos, de golpe la esperanza de vida del VSAP aumenta un 50%.
-          HM (halogenuros metálicos) :  contienen una serie de componentes metálicos que dan luz blanca. Sin embargo, son más caras que el VSAP, y hasta hace poco  no se podían poner en cualquier posición. Son la opción actual para cuando es necesario usar luz blanca
-          Fluorescentes: Sí, aunque parezca mentira, el uso de fluorescentes de ha incrementado en el alumbrado publico.  Se usan para zonas peatonales. Tienen problemas si los queremos poner dentro de un cuadro con regulador de flujo, ya que hasta ahora no estaban preparados para eso. Parece que la cosa se va solucionando, pero aún generan problemas
-          Led: El futuro. Con unos consumos muy bajos, y una vida útil muy larga, parecen la mejor solución. Daban problemas con calentamientos, y no es tan fácil como cambiar la lámpara por una de leds, necesitan un reflector especialmente diseñado (la luz del led es muy puntual), o sea que hay que cambiar la luminaria completamente.  Se está avanzando muy rápidamente en el tema, por lo que quizá en grandes cambios (zonas muy antiguas con VM, o con VSAP pero líneas viejas que requieran modificaciones). De momento tengo mis dudas de sustituir cuadros con VSAP por led, sin más, pero hay que verlo para cada situación. El ROI es bastante elevado.

Lamentablemente ignoro el tipo de lámparas mayoritarias en el resto de España, pero en Catalunya quedan pocas ya de VM, se han ido sustituyendo paulatinamente por VSAP, ya que para la implantación del decreto sobre contaminación lumínica se han ido dando subvenciones para la mejora energética.


Hasta ahora hemos hablado de dos medidas claras de ahorro energético:
-          Reducir al máximo el flujo superior (Iluminar lo menos posible el cielo)
-          Reducir los luxes que llegan al usuario, dentro de los límites razonables (Iluminar lo necesario)

Podemos añadir dos más:
-          Necesidad de implantar el concepto de Masivo en mantenimiento de iluminación
-          Usar las lámparas que tengan mejor relación potencia-iluminación:

o   Para instalaciones nuevas: Usar una lámpara con una tecnología que de un buen rendimiento
o   Para instalaciones existentes: pasar de VM a VSAP nos puede representar un 25% de ahorro.

El equipo

Este elemento de la luminaria es muy importante, regula la forma en la que le llega la corriente eléctrica a la lámpara. No obstante hablaremos de él en profundidad cuando hablemos de sistemas de ahorro.


Diseño de iluminación y reflectores.

Otro factor a tener en cuenta a la hora de alumbrar la via pública es el diseño de las luminarias (la parte donde va la bombilla y el equipo)  y báculos (donde va puesto).
Cuanto mejor es un reflector, mejor nos dispersa la luz. La lámpara emite en todas direcciones, y lo que se va para arriba interesa que se proyecte hacia abajo. También es importante que el vidrio o el plástico que la cubre por abajo, no se ensucie fácilmente, sea fácil de limpiar y no se opaque con el tiempo, lo que nos resta luminosidad.

Hay muchas maneras de iluminar (depende del uso que se quiera dar al espacio).
No es igual una calle con 1 metro de acera y 5 metros de calzada que una calle con 15 metros de calzada y 5 metros de acera por lado. Las soluciones que valen para uno no valen para el otro.
O, en la misma situación, se puede diseñar una plaza con decenas de luces de 4 metros, o dos torres altas de 12 metros.
Lamentablemente en muchas ocasiones priman criterios estéticos y no técnicos. En general es fácil ver si un proyecto ha sido realizado por un Ingeniero o por un Arquitecto. Los primeros tienden a ser más prácticos, y los segundos más efectistas.  Lo ideal en estas situaciones es un equipo multidisciplinar, en el que el talento visual de unos se vea refrenado por la necesidad tecnológica de los otros. Equilibrio.

Una medida más:
-          Debemos realizar un diseño equilibrado entre la estética y la mejor configuración energética.

15/11/2012

Benvolguts polítics catalans

Un detall previ, crec que es la primera entrada que escric en aquest blog en català. Suposo que perque el castellà es la meva llengua materna, però no sé si es excusa, i tant me fa. Si tingués prou habilitat  potser escriuria les meves entrades en anglés, però o bé la mandra o la incompetència llingüistica no ho fa possible, i em trobo més cómode amb el castella, que hi farem. Tot i així, quan he començat a redactar aquesta entrada, les paraules m'han vingut en català, i trobo que es una llàstima no aprofitar-me. Si algú no ho pot entendre, pensava traduir-ho, però, sabeu que? Feu servir el google translate, que va molt bé.

Benvolguts polítics catalans (CiU, ERC, ICV, PSC, PP, etc),

En les próximes eleccions en hi juguem molt tots, això ho tinc molt clar. I també tinc clar que la majoria de la població optarà per opcions soberanistes, entre altres coses perque tant PP com PSC (perdò, volia dir PSOE, el PSC ha mort) fan una fortor que tira d'esquenes. I la resta no-nacionalista, no fan pudor, fan pena.

Diuen  que el nacionalisme es una malaltia que es guareix viatjant, però depen per on viatgis, crec que l'agreuja. I jo, com molts catalans, crec que ens estan prenent el pel. No sé si prou com per marxar, però si prou com per donar un cop de puny a la taula, i que tremoli tot. No diré res contra Madrid (es una ciutat que m'encanta, i que posaré sempre al nivell de París o Londres) perquè crec que els mals no venen d'aquí. HI han territoris molt amplis sobrerrepresentats al congrés, que al final s'imposen sobre l'interès comú, i que consti que estic convençut de que a Madrid li interessa més una Catalunya forta que no, però aquests territoris ho lastren tot. Potser la sol·lució es la independència d'Andalusia i extremadura, i alguna de les castilles. Però com que no es produirà pas...

No vull parlar d'això perque tampoc ho tinc pas clar. El que deia, que soc plenament conscient de que el moment es crític, i m'interessaria molt saber que opineu, a banda de la independència.  Perque he rebut els vostres programes i fan pena. De veritat, que per enviar la papereta no cal aquesta invasió a la meva bústia. N'hi han als col·legis, i no crec que ningú pateixi per no poder agafar-les allí, afortunadament. O dieu alguna cosa amb sentit, o us les fiqueu pel cul. Hi ha gent passant gana, o que no pot pagar les seves medecines, o tenen problemes amb un familiar dependent. Aquest diners que van de la bustia a la brossa, els farien molt bé. De veritat que miraria amb uns altres ulls al partit que anuncies que elimina l'enviament als domicilis.

NO us he sentit parlar d'educació, de sanitat o de inversions al territori. No he sentit dir res de la cultura ni dels cossos de seguretat, o dels incendis forestals. Ja tinc clar que defendreu la independència, gràcies. Ara, els tres anys i 11 mesos restants, qué penseu fer?

Un ciutadà emprenyat

14/10/2012

Crítica de Cine: El Bosc

Hace ya tiempo que no escribo nada, y mucho menos sobre cine. La verdad es que me he decantado tanto por las series (hay un par de nuevas que debo comentar otro día) que tengo al cine algo olvidado. Cuando veo algo de cine es ya antiguo (según nuestros cánones cualquier cosa con mas de 2 meses es antigua )

Tiene mucho delito que gustándome como me gusta el cine fantástico, y yendo como voy cada semana a Sitges, no vaya cada año al festival. Me acerco a ver el ambiente, pero me dan pereza las colas. Y, sinceramente, tanto El retiro como El Casino, estan viejos y son incómodos (debo decir que el auditorio del Melià está bien, pero las filas laterales no son para ver películas). Y por cierto, me gustaría decirle dos palabritas al lumbrera que puso unos toldos para proteger a la gente de la lluvia, justo encima de un desagüe de pluviales del Hotel.

Pero a lo que iba, que este año quería ir, y fnalmente encontramos entradas para EL Bosc.

Debo decir que la película me ha gustado, en general. En cuanto a ficha técnica la podeis consultar en internet, por ejemplo Aqui, por lo que no me voy a extender. Habrá gente a la que no le gustará, porque interpretarán que el final feliz es la victoria de los nacionales, pero no es así, ni mucho menos. Ni el protagosnista es  un fascista al uso (el problema es que es el unico que tiene tierra propia en ese pueblo, y es religioso), ni los republicanos son malos (uno de ellos sí, pero el problema no viene de su ideología, sino de su interés por la mujer), ni los nacionales aparecen como salvadores de nadie. Es un retrato de una época convulsa, en un pueblo pequeño.

Narra  la historia de un pequeño pueblo en el Matarranya (una montaña de Teruel, que hace frontera con Tarragona) durante el final de la república, inicio de la guerra civil, y su final. El hilo condcutor es un matrimonio de pequeños propietarios Ramón (Álex Brendemühl) y su mujer  (Maria Molins) que son mal vistos por el ateneo (el lugar de reunión de los republicanos , anarquistas en concreto) y en especial por el cabecilla de ellos (Interpretado por Pere Ponce), que está enamorado de la mujer. Cuando se produce el golpe de estado del 36, Ramón debe huir al monte.

Un momento, decíamos que esta película la vimos en Sitges, en el Festival fantástico ¿no? Pues sí. En el terreno de la Masía de Ramón se puede ver la tierra cultivada. Toda menos un trozo de bosque, que ha quedado allí. Y queda allí porque ese terreno tiene algo de peculiar. Desde hace generaciones, os noches al año (San Blas y Sant Llorenç) aparecen allí unas luces, una especie de bola de plasma, un portal dimensional. No hablan de ese hecho con nadie, y tampoco nadie de los que se van vuelven.

Pues bien, Ramon no tiene más remedio que irse por ese portal. No es un cobarde, pero no puede enfrentarse él solo al pueblo. Primero se echa al monte, pero allí lo pueden encontrar. La única forma de protegerse es huir por ese portal. Pero volverá, vuelve porque  los que se han ido seguro que no querían volver, pero él tiene a su mujer y su hija allí, y no piensa dejarlos. Y vuelve, y explica a su mujer como es ese mundo de besugos (llama así a los habitantes de ese planeta).

A partir de aquí la historia avanza, pero no creo que tenga sentido destriparla.

Como decía, y aunque creo que la historia podría aprovecharse mucho más, me ha gustado la película. Los personajes son fuertes, los caracteres estan bien definidos, y la trama, aunque en algunos momentos se hace lenta (creo que es un efecto buscado, que quiere incrementar el agobio de la película) te mantiene interesado.  Sobra la escena final, pero es una opinión personal.

La película tiene un pequeño fallo, creo. La carga de la historia recae sobre el planteamiento de la Guerra civil, y el fantastico es sólo una excusa. La película te pone en tensión, pero no por lo fantastico, sino por el acoso al que somete el personaje de Pere ponce a la mujer de Ramon. En mi opinión se debería haber obrado al revés, usando la guerra civil sólo como  trasfondo, y dándole más peso al fantástico. Una vez pasada la primera imcertidumbre (si el vuelve o no) todo el peso de la acción recae sobre como sobrevive la mujer acosada. Hubiera sido interesante un cambio de punto de vista, en mi opinión. Porque se corre el riesgo de transformar en una película más de la guerra civil una buena idea.

13/09/2012

La independencia


Intentaré dar mi punto de vista sobre el tema de moda. Es mi opinión, y nadie tiene porque estar de acuerdo, ni yo mismo a veces.
En primer lugar creo que mi opinión inicial la resume Javier Cercas  en “Soldados de Salamina”:

"El nacionalismo es una ideología -explicó, endureciendo un poco la voz, como si le molestara tener que aclarar lo obvio-. Nefasta a mi juicio. El independentismo es sólo una posibilidad. Como es una creencia, y sobre las creencias no se discute, sobre el nacionalismo no se puede discutir; sobre el independentismo sí. A usted le puede parecer razonable o no. A mí me lo parec"

Pues hablemos sobre ello. Como yo, hay mucha gente escéptica con respecto al independentismo.  No se trata de nacionalismo (quien me conozca sabrá que no tengo bandera) sino de pragmatismo.
Y ese es el primero de los problemas con los que se enfrentará el que proponga una independencia. Si hay algo que distinga a los catalanes del resto de España, es esa vena pragmática (y a veces cínica) que tenemos de la vida.  Por lo tanto los argumentos deben ser convincentes y consistentes, o mucha gente no se posicionará a favor. Independencia quizá sí, pero ¿cómo?
A esto se le añade mi forma (ingenieril) de ver el universo. Una de mis capacidades (innata y desarrollada por mis estudios) es intentar definir los parámetros de una actuación, y ver cómo es posible implementarla en el mundo real. Toda esta situación genera dudas, muchas dudas. Nada es irresoluble, pero es obvio que si se quiere seguir manteniendo el nivel de vida actual, las cosas se deben hacer con cuidado y mucha precisión.
En primer lugar debemos definir el sistema de gobierno que queremos. ¿Monarquía? ¿República? ¿Un sistema bicéfalo (jefe de gobierno/estado) como en Francia? ¿O único (tipo EE.UU.)?
Obviamente el Estatut no sirve como constitución, hay que modificarlo, o escribirlo de nuevo.  Así mismo, hay que generar un código penal (civil no haría tanta falta), y diseñar un departamento de justicia más eficaz. También hay que definir la unidad de representación territorial (vagueries, ¿quizá?), y replantear la estructura del estado (unificar poblaciones de menos de X habitantes, etc). Porque se deberá optimizar la organización en general, ya que  al menos en un primer momento, costará poner en marcha la maquinaria del estado.
Otra cuestión será la nacionalidad. Es decir ¿se podrá elegir nacionalidad? ¿o se aceptarán dobles nacionalidades (para mí sería lo mejor y más rápido) por parte de los dos estados?
Por otra parte, está la cuestión económica. El objetivo debe ser, a toda costa, estar en la UE, o al menos ser un estado asociado. Es decir, que se nos permita seguir usando el euro como moneda, y evitemos los aranceles que los productos catalanes tendrían en Europa, así como la libre circulación. Porque hay que tener clara una cosa, el mercado español nos quedaría cerrado (al menos en los primeros años, habrá muchos rabiosos). Esto en sí no debería ser ningún problema, cumpliendo los requisitos que fije Bruselas
Y en cuanto a la sacrosanta deuda ¿Qué hacemos con ella?
No me preocupan las empresas, dudo mucho que ninguna deje de ejercer su actividad. Como mucho, crearán sociedades con sede en Barcelona (supongo que reducirán impuestos). No me imagino a la empresa en la que trabajo dejando caer un negocio de más de 20 millones de euros  por nacionalismo. El dinero no conoce de patrias.
Se debe también tener en cuenta el pago de pensiones y seguros por desempleo de la gente que se quedara en territorio catalán (aunque entiendo que eso no debería ser demasiado problema, no estamos en la edad de piedra, y crear un organismo supranacional que lo coordine es tan fácil como proponérselo).
Todo estado soberano precisa de un ejército. ¿Cómo se articula eso? ¿Permitiría España que nos quedáramos la parte de ejército que ya hemos pagado? ¿Se lo podemos subcontratar a Francia? ¿O fichamos a Blackwater (mercenarios)? ¿Necesitamos realmente un ejército?
Nada de esto es imposible de responder, pero este proceso requiere de mucha paciencia, cariño y entendimiento por ambas partes, y teniendo en cuenta el nivel de los políticos que podemos ver a diario, se me hace muy cuesta arriba pensar que sean capaces.
El impulso que la sociedad civil catalana ha dado, es claro y no debe ser olvidado. Pero para poder ese paso hay que organizarse y presentar un proyecto viable. Es fácil (y muy necesario) salir a la calle a pedir algo, pero luego hay que implementarlo.