10 ene. 2007

Banderas de nuestros padres.

¿Qué es un heroe?

Creo que alguna vez por aquí ya he hablado del héroe cansado. Un héroe no es más que quien, como se dice en soldados de Salamina hace lo que hace porque no puede hacer otra cosa, porque tiene que mirar continumente hacia delante y no mirar que deja atras.

En esta película Clint Eastwood nos presenta la misma cuestión, pero lo hace desde el punto de vista de lo que la gente considera un héroe, no de lo que es. ¿es lo mismo?

En este caso los héroes son los tres soldados supervivientes de la famosa foto (renuncio a poner el nombre de la isla, que es en japonés). ¿Són héroes? No más que cualquiera de los miles de soldados que estuvieron en esa batalla. En este caso los héroes son convertidos en símbolos de que se puede ganar esa guerra. Como símbolos los pasean por los estados unidos para conseguir fondos y ganar la guerra defintivamente.

Sin embargo para cada uno de los protagonistas la oportunidad es diferente. Para el enfermero es una cosa más que hay que hacer, y se percibe que es más un alivio haber salido de aquel infierno aunque se inquiete por los amigos que deja allí. Para el indio es una ocasion de sentirse culpable por haber abandonado a sus compañeros, y haber permitido que murieran compañeros mas valiosos que él. Para el tercero es la ocasion de salir de la guerra en la que no hizo especialmente buen papel (simplemente llevaba un teléfono arriba y abajo). Sin embargo los tres son heroes simplemente por estar allí.

La historia de la gira se entrecruza con imágenes del desembarco, rodadas espléndidamente y con un punto de crueldad necesario quizá para describir el horror de la guerra.

En resumen, una buena película que creo que todo el mundo debe ver. Altamente recomendable.

3 comentarios:

Fedush dijo...

Tengo muchas ganas de ver esta peli. Me encanta tu encabezado. Asi que el problema de la vivienda también te afecta a ti. Parece que esto es masivo. Veo que empezaste hace poco con el blog. Mi apoyo desde aquí. Un voto más.
Si te gusta mi blog, vótame en "Actualidad" para los premios 20 blog: http://fedush.blogspot.com/

travismagee dijo...

Nueva obra maestra del insigne Clint Eastwood, de largo el mejor director contemporáneo de cine y uno de los mejores de la historia del Séptimo Arte, sin duda alguna.
Con esta magna obra logra de nuevo emocionar, hacernos reflexionar, y sufrir, con los avatares de un grupo de hombres corrientes y molientes, que fueron considerados héroes por sus conciudadanos, cuando no eran más que jóvenes soldados que solo pretendían salvar la piel en una espantosa guerra mundial.
Eastwood, con su maestría habitual logra una soberbia adaptación de la estupenda novela de James Bradley y Ron Powers, gracias al entusiasta y perfecto guión a cargo de William Boyles Jr, y su ya habitual colaborador Paul Haggis.
Partiendo de un hecho aparentemente superficial en medio de un enorme caos de muerte y destrucción, la colocación de una bandera de Los Estados Unidos en lo alto de una montaña de la isla japonesa de Iwo Jima a cargo de seis soldados de los marines de dicho ejército, Eastwood nos narra una historia conmovedora, llena de ternura, cariño y también de crueldad y violencia. Y no olvidemos que se trata de una historia real, no inventada.
Y ahí reside su mayor virtud, que Eastwood no la desvirtúa, narrando unos dolorosos hechos nada complacientes con el Gobierno de Los Estados Unidos, muchos de cuyos miembros usaron a heridos y atormentados seres humanos para sus partidistas fines...igual que lo siguen haciendo hoy en día (no solo Los Estados Unidos, sino prácticamente todos).
Eastwood divide su historia en tres momentos diferentes, la de la isla de Iwo Jima, con sus terribles confrontaciones bélicas, narradas con todo lujo de detalles, algunos de ellos singularmente violentos; la que siguió a la isla, con los tres soldados que sobrevivieron y colocaron la dichosa bandera, usados para captar dinero para la Guerra, y en la que asistimos a un rosario de injusticias, humillaciones, prejuicios e hipocresía, pero también de amistad, compañerismo y lealtad hacia unos compañeros ninguneados que dieron su vida por ¿la patria?.
Y por último, la época actual, donde el hijo de uno de los soldados escribe la historia real que ocurrió en Iwo Jima, entrevistando a los hombres que participaron en ella y, por tanto, continúan vivos para contar la verdad.
Y es esta última parte, la que ocupa el último tercio, la que está llena de humanidad, respeto y cariño, no hacia el soldado valiente, el héroe nacional, sino hacia simplemente el padre que intentó y logró formar una ejemplar familia llena de amor. En este sentido, la conmovedora escena del hospital es una de las más bellas que quien esto escribe ha visto en los últimos tiempos, y quizás en muchos, muchos años.
"Banderas de nuestros padres" es, repito, una obra maestra sin discusión alguna, enormemente entretenida, que se seguiría con gusto y también dolor, viendo muchos minutos más. Gracias a un riquísimo guión, estupendas interpretaciones a cargo de actores y actrices no demasiado conocidos, perfecta ambientación (se nota el dinero metido por Spielberg, co-productor del filme), y un empaque técnico soberbio, con fotografía, montaje y música (del propio Eastwood) ejemplares.
Una película que una vez finalizada deja literalmente sin habla al espectador, anonadado ante tanta belleza, lirismo y humanidad.

Travis

J.Álvarez dijo...

Es buena, sí, y emociona... Se nota la mano de Eastwood... sin embargo creo q la de Cartas desde Iwo Jima será aún mejor... pronto lo comprobaré... (Q grande es Eastwood!)